Llibres
El libro, como objeto, tiene que ser bello. Por un lado, lo hace más llamativo en las mesas de las librerías y, por otro, ayuda al lector a entrar en el texto sin obstáculos. Mientras uno está leyendo, el libro debe ser además invisible, como una pantalla de cine. Las erratas, los fallos tipográficos o las malas traducciones son como rotos en la tela. Son piedras en el camino, provocan tropiezos, además de ser muy molestas.
Jaume Vallcorba, editor català (Quaderns Crema, Acantilado)


Interessant, en Vallcorba. Ens llegim.